Crònicas de Ñoña!
Estoy tranquilamente sentada, en una colina, con pastito verde, no pega duro el sol, asi que se disfrutan sus rayos. No medito, no pisteo. Solo respiro el aire puro, con los ojitos cerrados.
Para poder disfrutar de algo tan simple, tarde mucho, aun estoy en el proceso saborear las cosas sencillas de la vida.
Abro los ojos lentamente y siento que por primera vez los abro al mundo, en lo que mis ojos empiezan a enfocar bien, escucho el soplo del viento diciendome: Hola Niña!.
Jejeje me gusta que me diga así.
Me pongo de pie, camino un poco, veo una chica conocida, platicamos, salimos, es muy padre tener a alguien que a diferencia de tus demas amigas, te gusta. Es muy tímida, al decirle lo que siento se sonroja, se rie nerviosa, me cambia el tema.
Recojo una piedrita y la aviento a un panal, de repente me veo rodeada de abejas, no me atacan, solo dicen: No confies! No te enamores! Te dejara por otra mujer o por un hombre!!! CALLENSE!
Corro para librarme de sus voces, no pienso en otra cosa que no sea alejarme, tropiezo y ruedo por la colina. La cabeza me da vueltas, pero por lo menos ya no estan las abejas sobre mí. ¿Y mi amiga? Salì correindo despavorida, se me olvido! Ah que caray! No te digo puras verguenzas contigo! Bueno pues a regresar. El viento me ayuda a retirar la tierra que quedo sobre mi cara al caer. Me dice que la levante, que no pasa nada.
Nieta!!!
¿Quien dijo eso? Doy media vuelta y pego con un árbol. Me duele el pecho. Me quema. ¿Que demonios es esto?!!! Algo de metal me atraviesa el pecho. ¿Cuando llego eso ahi? ¿Cómo? La toco y pego un grito de dolor. Aterrada veo a mi alrededor. No hay nadie, no sopla el viento. Detras del árbol, se asoma una centauro. Mitad chica, mitad caballo. Sujeta un arco de madera, y flechas puntiagudas plateadas carga sobre su espalda. Nieta! (repite).
¿Que ya te olvidaste de mí? ¿Tan pronto murio el amor? (reclama).
Me quedo muda y siento como la flecha que me atraviesa me coce por dentro. Agacho la cabeza, me trago el nudo en al garganta que siento, la miro fijamente mientras el viento se lleva mis làgrimas. Le digo que todo terminò, que me perdiò cuando me trato como un perro. Le doy las gracias (sarcàsticamente), por hacerme sentir tan mal con la flecha que me lanzò. Me dice que yo sola me la enterrè, da media vuelta y veo como se aleja.
Me tiro en el suelo viendo las nubes en forma de...nubes. Un viento helado hace que me incorpore, escucho atenta lo que me dice con sus ràfagas: Nuestro amor hacia alguien, es nuestro. Lo chido es que el afecto que tu le tienes, es solo tuyo. Osea no entendì ni madres pinche aire, haber cuando me habla claro, pero me da ànimos su voz chillona y fresa.
Llègo con mi amiga como si me hubieran puesto una golpiza y embadurnado de lodo el pelo. Sus ojos se conmueven al verme y pregunta que si estoy bien. Le cuento lo sucedido y me dice, esa flecha la tienes desde que te vì. Me asombro. Agrega que si quiero seguir sufriendo ahi seguirà, que solo yo puedo sacarla,solo yo tengo poder sobre mì. Asiento con la cabeza, me dispongo a retirar esa flecha , volteo a ver mi pecho y no està el metal. Ni siquiera tengo una astilla. Respiro profundo y miro a esa chica de caireles que tengo enfrente de mì. ¿Quièn eres? ¿Acaso un àngel? La china se carcajea tan fuerte, que resuena el piso. Claro que no!!! ¿Como crees? (dice entre risas). Solo soy una persona como cualquier otra, que te dice y refleja lo que sale de tu interior, que te dice lo que ERES. Tu ya lo sabes. Otra que habla raro!
Me gusta como la hija del viento me acompaña en esta senda, no se cuanto tiempo este a mi lado, ni cuanto tarde en llover. Pero estoy segura que serà inolvidable trotar juntas por estas colinas, con este aire apapachador y ¿Con un corazòn destrozado? Naaaaaa!!! Un corazòn que late!
¿Y el ropero?

1 Comments:
Ja,ja,ja. Maldita Nieta manchada. Me gustan mucho las papas, pero todavía no se me queda ninguna atorada en el paladar, je.
Saludos
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