Pedazo de Nieta

Tuesday, October 25, 2005

Caminante no hay camino...

El camino es de baldosas naranjas, se siente la tierrita amarillenta si arrastras un poco los pies. Árboles altisimos generan sombras delgadas, si se sigue el caminito se llega a un río pero afortunadamente existe un puentecito, ahi es donde estoy yo sentada, en el pasamanos izquierdo del puente. No se nadar y miedo al agua le tengo, pero no me importa igual y balanceo mis pies sin preocupacion de caerme. Le dicen a este camino, el camino de lo extraordinario. Aspiro el aire fresco, mientras sonrio al ver tanta quietud, está tranquilito aquí. ¿Que tiene de extraordinario? Bueno supongo que si siguiera la ruta, en lugar de estar aqui sentada, podria averiguar porque.

No considero negativo lo ordinario, las cosas ordinarias no cuestan nada y valen mucho, un beso por ejemplo, una estrella en el firmamento, una sonrisa. Desde mi posición (que por cierto ya me entumí) logro vislumbrar otro camino, creo que le dicen de lo ordinario. Claro esta que traigo mis lentes de contacto, si no, no lograría vislumbrar ni mi sombra. Escucharla si, pero verla no.

Subo una rodilla y me afianzo bien al puente, parezco chango encaramado, lo que sea con tal de no caerme y poder observar mejor. Siguiendo el caminito ordinario, tiene una leve curva a la derecha y se pierde a la vista en un bosque, supongo que al igual que este camino, lleva, a un final.

Bueno pero eso que veo no responde mi duda de que hay de extraordinario aqui donde estoy, supongo que es tiempo de ponerse de pie, sacudirse el polvo del camino recorrido y seguir. Ojala y no me la pasara cuestionando tanto mi alrededor y simplemente lo disfrutara, eso de pensar que pasara al final, desvia mi energía, mi pensamiento, mi sentir de la tierra que estoy pisando. Por eso me detuve y senté a mirar en el puente aquél, para meditar un poquito de que hago aqui, porque no estoy allá y que diferencia hay.

Caminito de la escuela, apurandose a ... mmmmmmmta ya se me olvido, era aprender, me parece, con los libros bajo el brazo, y mis yupis canada. No eso era un comercial.

Cae la noche como si se les hubiera soltado de alla arriba. No había visto tantas estrellas juntas, chenticuatro, chenticinco...son lindas realmente, podria levantar el brazo y tocarlas con un dedo. Tomar una con la mano, ¿con que objeto? Con el objeto de regalarla. Y recibir un beso tal vez. Que cursiiiii Dios mio!!! Jajajaja. Empiezo a entender porque es extraordinario este camino, porque las personas que lo atraviesan, hacen de su recorrido algo mágico. Prosigo mi ruta sonriendo, esperando llegar al proximo día. Y nadie note que me volé una estrella.

1 Comments:

At 1:27 PM, Blogger Zihuatl said...

Exacatamente mi Nieta. Al final, tú misma diste con la respuesta. A lo largo de nuestra vida, nos han hecho creer que las cosas tienen una etiqueta: esto es bueno y aquello es malo; esto blanco, aquello negro; esto ordinario, aquello extraordinario. Además, que dicha etiqueta habla fielmente de lo que las cosas son. Pero no es cierto.

No hay unos caminos ordinarios y otros extraordinarios. La gente es la que los hace ser lo que son. Ya lo dijo el cantor: "se hace camino al andar". Depende de cómo camines (de cómo construyas tu camino). De pronto, en la cotidianidad, nos podemos encontrar con algunas sorpresitas. Sólo es cuestión de pelar bien los ojos.

Chido su alucín.

P.D. Ah, y devuelva la estrella, no sea gacha. ¿Que no ve que es la que me daba el norte?, je.

 

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